Misión de Santa María de Nieva

 

Cada dos meses, la segunda colecta del último domingo de mes, es destinada a las obras apostólicas de los hermanos Jesuitas en Santa María de Nieva.

 

Fachada de la parroquia de Santa María de NievaLa misión de Santa María de Nieva se ubica en el departamento de Amazonas, provincia de Condorcanqui, a aproximadamente 1 300 Km de Lima. Es un área completamente rural. El 94% de la población pertenece a la etnia aguaruna y el resto, a la etnia huambisa. Para llegar desde Lima es preciso viajar hasta Chiclayo y de allí a Jaén y Bagua, de Bagua a Imaza, el camino no es muy bueno y dura unas 7 horas. De Imaza la travesía continúa por vía fluvial, en bote, canoa o deslizador. Dependiendo del transporte, el viaje hasta Santa María de Nieva puede demorar de 4 a 20 horas.

 

La zona está bajo la jurisdicción religiosa de la Compañía de Jesús, que cuenta con “puestos de avanzada”. Uno es el Colegio Agropecuario Valentín Salegui, situado donde termina la carretera, en el cual viven 4 jesuitas. Varios kilómetros más abajo está la parroquia Santa María de Nieva, con otros dos jesuitas, el párroco, padre Fermín Rodríguez Campoamor, natural de España, y el padre Carlos Ruidavets, nacido en Cuba, quien lleva más de 30 años en la zona y fue además, Director del Servicio Agropecuario de Domesticación y Promoción Ecológica (SAIPE). En el río Santiago hay otro puesto misional que pese a tratarse de un vasto territorio, es atendido por un solo sacerdote, el padre Manolo García-Rendueles.

 

La parroquia de Santa María de Nieva atiende aproximadamente a cincuenta comunidades nativas. Las que están más cerca, tanto en el río Marañón como en el Nieva, son visitadas por los sacerdotes una vez al mes, pero las que están en el alto Nieva se visitan dos veces al año porque llegar hasta allí toma casi una semana de viaje por río. La travesía es muy accidentada, hay que cuidarse de no chocar con piedras o troncos, porque el río es muy bajo; y, siempre cabe la posibilidad de verse envuelto en alguna torrentada con el peligro de volcadura de la embarcación. La labor de los catequistas es, por ello, fundamental y se da mucha importancia a su formación, pues ellos suplen en sus comunidades al sacerdote. Mientras que las actividades en la parroquia son similares a las de cualquier área urbana,  a los núcleos cristianos existentes en las comunidades nativas se les organiza, se les capacita y se les invita anualmente a un retiro espiritual. Participa un promedio de 15 catequistas por año. De esta manera se van formando los equipos pastorales que celebran por su propia cuenta la liturgia cada domingo. Hacen lecturas, cánticos y dan la comunión, muchas veces en dialecto aguaruna. También se está implementando la Pastoral de Salud, instruyendo a los catequistas con el propósito de que puedan visitar a los enfermos, acompañarlos con la oración, dar consuelo a la familia y hacer el responso en caso de fallecimiento. De esta manera se trata de solucionar la carencia del sacerdote en tan difíciles momentos.

 

En suma, en los pueblos bajo jurisdicción de la parroquia se tiende a crear “comunidades vivas” capaces de anunciar el Evangelio en su realidad cultural, con respeto, amistad y solidaridad; de reconocerse y valorarse como hijos de Dios y  hermanos unos de otros; y a descubrir en la naturaleza la presencia y acción de Dios, fuente de vida. Se reúnen en escuelitas, en la casa comunal o en alguna casa. Sólo cuando existen grupos muy grandes se emprende la construcción de una capilla.

 

¿En qué se invierte la coleta que periódicamente se realiza en la parroquia Nuestra Señora de Fátima?

P. Fermín animando a un grupo de escolares en catequesis El párroco, padre Fermín Rodríguez Campoamor, responde: lo que se recolecta sirve para el servicio asistencial de emergencia de la parroquia. Allí no contamos con médico y los casos graves los derivamos a un médico particular, tampoco tenemos medicinas y pese a esas carencias debemos atender muchas emergencias, obviamente no podemos atenderlas todas, pero tratamos de atender la mayor cantidad. Lo que se recauda se destina íntegramente a esos fines, pese a que existen otras carencias igualmente importantes, como dinero para los viajes a las comunidades. Movilizarse desde Nieva a una comunidad nativa es carísimo; cualquier viaje por vía fluvial es muy caro porque las embarcaciones usan gasolina y en la selva el combustible es más caro que en otras partes del país".

 

Si usted está interesado en colaborar con las obras sociales de la Misión de Santa María de Nieva puede hacer llegar sus aportes al Despacho Parroquial de Fátima. También puede donar libros porque en Nieva existe una biblioteca para todos los niveles.

 

*Fotos tomadas de la pagina web de la Compañía de Jesús. Provincia del Perú: www.jesuitasperu.org

 

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