Lecturas para Ejercicios Espirituales | ||||||||
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RESURRECCIÓN
SÓLO EL AMOR
Debes amar la arcilla que va en tus manos, debes amar su arena hasta la locura y si no, no la emprendas que será en vano, sólo el amor alumbra lo que perdura, sólo el amor convierte en milagro el barro.
Debes amar el tiempo de los intentos, debes amar la hora que nunca brilla y si no, no pretendas tocar lo yerto, sólo el amor engendra la maravilla, sólo el amor consigue encender lo muerto. (Silvio Rodríguez)
RESURRECCIÓN
Nosotros tenemos la alegría de nuestras alegrías, y también tenemos la alegría de nuestros dolores porque no nos interesa la vida indolora que la civilización del consumo vende en los supermercados, y estamos orgullosos del precio de tanto dolor que por tanto amor pagamos. Tenemos la alegría de nuestros errores, tropezones que prueban la pasión de andar y el amor al camino ; y tenemos la alegría de nuestras derrota, porque la lucha por la justicia y por la belleza vale la pena también cuando se pierde. Y sobre todo, sobre todo tenemos la alegría de nuestras esperanzas : en plena moda del desencanto, cuando el desencanto se ha convertido en artículo de consumo masivo y universal, seguimos creyendo en los asombrosos poderes del abrazo humano. (Eduardo Galeano)
PASCUA
¿Qué ángel nos dirá que la vida sigue? ¿Qué ángel vendrá para remover la piedra de la tumba? ¿Seré yo para ti, serás tú para mí ese ángel? (W. Willms)
Nuestra pascua inmolada
es Cristo el Señor Resurrección, triunfo de la luz. Despierta tú que duermes y el Señor te alumbrará.
Resurrección es mundo nuevo. El mundo renovado canta su himno al Señor.
Resurrección es victoria de la cruz. La muerte derrotada ha perdido su aguijón.
Resurrección es renacer en Cristo. Sepultados con él en las aguas bautismales resucitamos con él.
Resurrección es renovación entera. Dejad el hombre viejo, revestíos del Señor.
Resurrección es un lugar para nosotros en la mesa del Padre. La sala del banquete se llena de invitados que alaban al Señor.
Vivamos la alegría dada a luz en el dolor.
Victimae Paschalis
Alegre la mañana que nos habla de ti
En nombre del Dios Padre, del Hijo y del Espíritu, salimos de la noche, estrenamos la aurora, saludamos el gozo de la luz que nos llega resucitada y resucitadora.
Regresa desde el sueño el hombre a su memoria, acude a los trabajos, madruga a sus dolores; le confías la tierra y a la tarde la encuentra rica de pan y amarga de sudores.
Bendita la mañana que trae la noticia de tu presencia joven en gloria y poderío, la serena certeza con que el día proclama que el sepulcro de Cristo está vacío.
Quédate con nosotros la tarde está cayendo.
¿Cómo te encontraremos al declinar el día si tu camino no es nuestro camino? Detente con nosotros; la mesa está servida, caliente el pan y envejecido el vino.
¿Cómo sabremos que eres un hombre entre los hombres si no compartes nuestra mesa humilde? Repártenos tu cuerpo y el gozo irá alejando la oscuridad que pesa sobre el hombre.
Vimos romper día sobre tu hermoso rostro y al sol abrirse paso por tu frente. Que el viento de la noche no apague el fuego vivo que nos dejó tu paso en la mañana.
Arroja en nuestras manos tendidas en tu busca las ascuas encendidas del Espíritu; y limpia en lo más hondo del corazón del hombre tu imagen empañada por la culpa.
EMAÚS
¡Quédate con nosotros, Jesús...! cuando se apague nuestra fe, cuando no veamos tu rostro...
¡Quédate con nosotros, Jesús ... ! en los momentos de desengaño, de dolor y confusión...
¡Quédate con nosotros, Jesús... ! cuando fracasemos, cuando sintamos miedo, cuando queramos huir y abandonar todo...
¡Quédate con nosotros, Jesús... ! cuando nos sintamos débiles, y la vida nos pese demasiado...
¡Quédate con nosotros, Jesús ... ! cuando nuestro corazón se enfríe, nos sintamos vacíos, y nos cansemos de la gente...
¡Quédate con nosotros, Jesús...! porque es de noche y tu presencia nos llena de vida... y queremos vivir siempre contigo... (Adapt. Manuel J. Fernández S.J.)
UN DIA Un día, el silencio será el punto de llegada de todas las razones,
el reposo será el último gesto de todos los proyectos,
la claridad será el abrazo universal de todos los colores,
la alegría será la única herencia de todos los encuentros.
¡Aquel día, último y primero, todo lo vivido desde ti, nombres y materias, alteridades y trabajos, avanzará eternamente en ti ya humano sin escorias! (Benjamín González-Buelta S.J.)
Apariciones
Apareciste cuando el alma no tenía prisa ni de llegar, ni de crecer, ni de morir…
Cuando te fuiste, el cuerpo no hizo balance ni de ausencias, ni de caricias, ni de preguntas…
Y me dejaste una sorpresa, una certeza, un corazón. ¡Nunca te fuiste! (Benjamín González-Buelta S.J.)
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