Lecturas para Ejercicios Espirituales |
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PECADO Y PERDON
DIOS SIEMPRE ESPERA
Pienso que todos los que rehusan convertirse a Dios, lo ignoran. No lo rechazan más que porque lo imaginan grave y severo, a él que es bondad ; duro e implacable, a él que es misericordia ; terrible, a el que es amor : su mala conciencia les dicta este error y les edifica este ídolo. ¿Qué teméis, pues, hombres de poca fe? ¿Qué no borre vuestros pecados? Pero si él los ha fijado a la cruz con sus manos... Sois débil, pero él conoce vuestra naturaleza. Estáis atados por la costumbre del pecado, pero él rompe las cadenas de los cautivos. Creéis quizás que, irritado por la enormidad y número de vuestros pecados, se tardará e ayudaros ; mas donde el pecado abunda, su gracia sobreabunda, siempre. (San Bernardo)
PECADO Y PERDÓN
Mi auto, dice el burgués. Se equivoca : es el auto el que le posee ; él se le impone cuando el cielo está claro, le llama a la marcha y la carretera vibra bajo su paso ; apenas se ha montado, el coche le acoge entre sus cojines atrae sus brazos hacia los mandos y toma la iniciativa. A la vuelta todos sus otros propietarios le esperan : su sillón, su puro, su periódico, su radio, su café, su teléfono, y dentro de sí mismo, ese otro él mismo que a veces desprecia, y que le aburre siempre.
Su ideal de posesión es el reposo pasivo, la languidez mortecina de los hábitos... Rebaño sin dueño de amores anémicos, prostitución del espíritu en todas las encrucijadas del tópico y del ídolo colectivo, prostitución del corazón a la dulce mentira de las visiones tranquilizadoras, prostitución del cuerpo a las comodidades que crean una atmósfera y una preparación a las comodidades del corazón y del espíritu. El poseedor y su bien se envuelven en una especie de inmunidad contra los cambios de la vida y el contacto de los hombres. (E. Mounier)
“Pecado es el egoísmo de la persona que se vuelve hacia sí mismo. Vuelta hacia sí misma no tiene relaciones con otros...”. (E. Monier S.J.)
El creciente empobrecimiento en el que están sumidos millones de hermanos nuestros hasta llegar a intolerables extremos de miseria es el más devastador y humillante flagelo que vive América Latina y el Caribe. Así lo denunciamos tanto en Medellín como en Puebla y hoy volvemos a hacerlo con preocupación y angustia. Las estadísticas muestran con elocuencia que en la última década las situaciones de pobreza han crecido tanto en números absolutos como en relativos. A nosotros los pastores nos conmueve hasta las entrañas el ver continuamente la multitud de hombres y mujeres, niños y jóvenes y ancianos que sufren el insoportable peso de la miseria así como diversas formas de exclusión social, étnica y cultural ; son personas humanas concretas e irrepetibles, que ven sus horizontes cada vez más cerrados y su dignidad desconocida. (IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano)
En América Latina y el Caribe las grandes ciudades están enfermas en sus zonas centrales deterioradas y sobre todo en sus villas de miseria. En el campo, las poblaciones indígenas y campesinas son despojadas de sus tierras o arrinconadas en las menos productivas y se siguen talando y quemando los bosques en la Amazonía y en otras partes del Continente. Ante esta crisis, se viene proponiendo como salida el desarrollo sostenible que pretende responder a las necesidades y aspiraciones del presente, sin comprometer las posibilidades de atenderlas en el futuro. Se quiere así conjugar el crecimiento económico con los límites ecológicos. (IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano)
Una mañana descubrí un capullo sobre la corteza de un árbol, justo en el momento cuando la pequeña mariposa taladró un hueco en el capullo para poder salir. Esperé un rato pero sentí que duró demasiado, empecé a ponerme impaciente. Me incliné sobre el capullo y soplé sobre él mi aliento. Así le calenté lo más rápido que pude y el milagro sucedió delante de mis ojos, más rápido de lo que la vida hubiera sido capaz de hacerlo. El capullo se abrió y la mariposa salió lentamente. Nunca olvidaré el susto que se apoderó de mí cuando vi cómo las alas de la mariposa se desplomaron. Con toda su fuerza la mariposa intentó desplegar sus alas. Me incliné nuevamente sobre ella para ayudarla con mi aliento. En vano. Ella había tenido que salir muy lentamente del capullo y sus alas habrían tenido que desarrollarse poco a poco en el sol, ahora era demasiado tarde. Mi aliento había empujado a la mariposa a salir antes de su tiempo y ahora todo está perdido. La mariposa luchó desesperadamente pero pocos segundos después ella murió en mi mano. (Del libro : “Alexis Sorba”)
Hubo una vez un hombre que se molestaba mucho cada vez que miraba su sombra. El se sentía tan infeliz con sus pasos ya dados que decidió dejarlos detrás. Se dijo a si mismo : “Yo me les escapo corriendo”. Entonces se levantó y se echó a correr. Pero cada vez que su pie tocaba el suelo ya había dado un paso más y su sombra le seguía fácilmente. El se dijo : “Tengo que correr más rápido”. Entonces él corrió más y más rápido hasta que cayó muerto al suelo. Si se hubiera puesto en la sombra de un árbol, entonces hubiera logrado quitarse su sombra y se hubiera sentado en esa sombra, ya no hubiera dado más pasos. Pero eso no le ocurrió. (Tschuang Tse).
Mucho nos duele tocar tan apáticos tu bella música. Señor, que día a día nos animas. Ir aún en el solfeo, en fase de esfuerzo ingrato. Caminar entre la gente cargados, graves, extenuados. Ser incapaces en nuestro rincón cósmico, en el trabajo, las prisas, la fatiga, de difundir algo que sepa a gracia y a regusto de eternidad. (M. Delbrel)
EL ODIO ES UN FRACASO DE LA IMAGINACIÓN
“No podía verla en la oscuridad, pero muchas caras que recordaba de los viejos tiempos se acomodaban a su voz. Cuando uno mira con detención a un hombre o a una mujer, siempre llega a sentir piedad... ; ésa es una cualidad que la imagen de Dios trae consigo. Cuando miráis las arrugas junto a los ojos, la forma de la boca, el modo de crecer el pelo, es imposible odiar. El odio no es más que un fracaso de la imaginación. (Graham Greene)
PODRIDOS, CONGELADOS E INCENDIADOS
“Porque la promesa de la vida peruana sentida con tanta sinceridad, con tanta fe y con tanta abnegación por próceres y tribunos, ha sido a menudo estafada o pisoteada por la obra coincidente de tres grandes enemigos de ella: los Podridos, los Congelados y los Incendiados. Los Podridos has prostituido y prostituyen palabras, conceptos hechos e instituciones al servicio exclusivo de sus medros, de sus granjerías, de sus instintos y apasionamientos. Los Congelados se han encerrado dentro de ellos mismos, no miran sino a quienes son sus iguales y a quienes son sus dependientes, considerando que nadie más existe. Los Incendiados se han quemado sin iluminar, se agitan sin construir. Los Podridos han hecho y hacen todo lo posible para que este país sea una charca ; los Congelados lo ven como un páramo ; y los Incendiados quieren prender explosivos y verter venenos para que surja una gigantesca fogata. Toda la clave del futuro está allí : que el Perú escape del peligro de no ser sino una charca, de volverse un páramo o de convertirse en una gigantesca fogata. Que el Perú no se pierda por la obra o la inacción de los peruanos”. (Jorge Basadre)
ACEPTACIÓN DE UNO MISMO
“Hay una voz, la voz que habla desde arriba y e nuestro interior, y que dice como en un murmullo, o de forma arrebatada : “Tú eres mi amado, en ti me complazco”. No es fácil escucharla en un mundo lleno de voces que gritan : “No eres atractivo. Todo lo contrario, eres un ser repulsivo ; no vales para nada ; eres un ser despreciable, una nada mientras no seas capaz de demostrar lo contrario”.
Estas voces negativas son tan fuertes y constantes que es fácil darles crédito. Es la trampa de la autinfravaloración. Al cabo de muchos años, he podido constatar que la trampa más peligrosa en nuestra vida no es el éxito, la popularidad o el poder, sino el autodesprecio. Es cierto que el éxito, la popularidad o el poder pueden convertirse en fuente de grandes tentaciones. Pero sus cualidades seductores proceden mayormente de una tentación más importante, que es la de autodesprecio. Cuando hemos llegado a creer en las voces que nos dicen que somos despreciables, indignos de ser amados, a continuación, el éxito, la popularidad y el poder son percibidos fácilmente como soluciones atractivas. La verdadera trampa es la del autodesprecio. Me sorprendo constantemente al comprobar con qué facilidad caigo en esa tentación. En cuanto alguien me acusa o me critica, en cuanto soy rechazado, me sorprendo a mí mismo pensando : “Está claro. Esto prueba una vez más que soy un don nadie”. En vez de enfrentarme con sentido crítico a las circunstancias, o intentar comprender mis propias limitaciones y las de los demás, tiendo a culpabilizarme, no de lo que he hecho sino de lo que soy. La cara sombría de mi ser me dice : “No soy bueno. Merezco que me dejen de lado, que me olviden, que me rechacen y me abandonen”.
Quizá pienses que estás más tentado por la arrogancia que por el autodesprecio. Pero ¿es que, en el fondo, el autodesprecio no es una forma de arrogancia? ¿No es signo de arrogancia subirse a un pedestal para impedir ser visto como tú te ves a ti mismo? ¿No es una forma de arrogancia, en último término, la de caminar con nuestros sentimientos de nulidad a la espalda? Ambas formas, la de la arrogancia y la del sentimiento de nulidad, nos ponen fuera de la realidad común de la existencia, y nos hacen muy difícil, si no imposible, formar una comunidad de personas agradables. Soy consciente de que, bajo mi arrogancia, encubro una duda radical sobre mí mismo, lo mismo que hay mucho orgullo bajo mi autodesprecio. Inflado o desinflado, no llego a profundizar en mi ser verdadero y distorsiono la visión de la realidad.
... El autodesprecio es el enemigo mayor de la vida espiritual porque está en contradicción con la voz sagrada que nos llama “el amado”. Ser amado expresa la verdad más profunda de nuestra existencia”. (Henri J.M. Nouwen)
LA BIBLIA Y LOS INDIOS
Nosotros, indios de los Andes y de América, decidimos aprovechar la visita de Juan Pablo II para devolverle su Biblia, porque en cinco siglos ella no nos dio ni amor, ni paz, ni justicia. Por favor, tome de nuevo su Biblia y devuélvala a nuestros opresores, porque ellos necesitan sus preceptos morales más que nosotros. Porque, desde la llegada de Cristóbal Colón, se impuso a América, por la fuerza, una cultura, una lengua, una religión y valores propios de Europa.
La Biblia llegó a nosotros como parte del proyecto colonial impuesto. Ella fue el arma ideológica de este asalto colonialista. La espada española, que de día atacaba y asesinaba el cuerpo de los indios, de noche se convertía en cruz que ataca el alma india. (Carta con ocasión de la visita de Juan Pablo II al Perú en 1985)
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