Lecturas para Ejercicios Espirituales

EL SILENCIO INTERIOR

 

"Quisiera callarme, Señor y esperarte.

Quisiera callarme, para que comprenda lo que sucede en tu mundo.

Quisiera callarme, para estar junto a las cosas,

junto a todas tus criaturas y oír tu voz.

Quisiera callarme, para reconocer tu voz entre otras muchas."

 

"Cuando todas las cosas estaban en medio del silencio -dice la Biblia-

vino desde el trono divino, oh Señor, tu palabra todopoderosa".

Quisiera callarme y sorprenderme

de que tú tienes una palabra para mí.

Señor, no soy digno de que tú vengas a mí,

pero di sólo una palabra, y mi vida quedará transformada."

(Jorg Zink)

 

 

"Nada te turbe, nada te espante,

todo se pasa, Dios no se muda,

la paciencia todo lo alcanza;

quien a Dios tiene nada le falta:

Sólo Dios basta"

(Santa Teresa de Avila)

 

 

Madre de nuestro silencio,

tesoro de calma y serenidad,

te amamos por tu rostro lleno de luz,

por tu mirada llena de ternura,

por lo profundo de tus palabras silenciosas,

por tu transparente disponibilidad.

 

Que en nuestras tareas cotidianas

nos abras a lo profundo de las cosas que no se ven,

nos ilumines con tu luz transparente,

nos ensanches el corazón con el amor y la verdad de lo que es importante,

nos contagies tu disponibilidad ante las sorpresas de Dios.

 

Madre del silencio, enséñanos a callar..

enséñanos a contemplar.

(M.  J.  Márquez)

 

 

Durante treinta años he caminado a la búsqueda de Dios,

y cuando, al final de este tiempo, he abierto los ojos,

he descubierto que era él el que me buscaba"

(Místico árabe +875)

  

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